Origen

LOS TROVADORES EN EUROPA

A partir del siglo IX, se tiene una nueva concepción de la vida debido al auge de la caballería, los jóvenes nobles que deseaban consagrarse a la defensa de la región, de los oprimidos, de los débiles y de las mujeres, es decir, que deseaban ser caballeros, juraban solemnemente ser fieles a las leyes del honor y morir antes que faltar a ellas; el caballero debería ser bondadoso, valiente, leal y gentil.

Tales idearios se arraigaron sobretodo en Francia, Alemania, Inglaterra y España, en este mundo caballeresco la música profana ( música que no es sacra ) encontró un ambiente favorable.

Hombres humildes y nobles cantaron en melodías, las hazañas, las esperanzas, los sentimientos de caballeros andantes, habiendo conservado muchas de sus melodías en preciosos códices, dichos autores se llamaron Trovadores en el sur de Francia y Troveros en el norte.

Sustantivos de la expresión es el de Trouver Chansons ( hallar o encontrar canciones ), que era en realidad la finalidad del arte de estos músicos, que al mismo tiempo eran poetas; sus composiciones fueron canciones morales o de política llamadas serventesios.

Las canciones de cruzadas eran aquellas que exaltaban la guerra contra los infieles, la tesón y los juegos ( en francés, Jeux ), es decir, canciones dialogadas, los romances, y sobre todo al amor a la mujer, entre los géneros que utilizaban esta: La Serenata, Alboradas Pastorelas y la Balada.

La balada fue una danza, de una narración de sucesos emocionantes y de grandes hazañas; todas estas melodías estaban destinadas a un solista, que se acompañaba con un instrumento ( siendo simples intérpretes más no autores ), pero si las ejecutaban los menestrales que servían al creador, este periodo de los trovadores y troveros se inicia en 1090 y se extingue alrededor del 1290.

Entre los trovadores más famosos están… Jaufré Rudel, Raimbaut de Vaqueiras y Adam de la Halle, por citar algunos, se han encontrado unas 2500 letras de canciones y unas 150 melodías.

Probablemente se difundió el estilo de los trovadores provenzales en Cataluña, por 1112 al unirse a consecuencia del matrimonio de Ramón Berenguer III, Conde de Barcelona, con Doña Dulcia, hija del Conde de Provenza y su primer trovador en Ot de Moncad.

Los trovadores iban de una corte a otra, por la intimidad y riqueza artística de sus cantos, intentaban superarse unos a otros, por eso no podían aceptar otro premio que la estima, Verdi pinta una imagen muy imperfecta y casi grotesca de la vida del trovador en su obra del mismo nombre.

Los trovadores Catalanes alcanzaron su esplendor en el siglo XII y principio de XIII en el reinado de Alfonso II, otras escuelas peninsulares de indiscutible valía fue la Galaico – portuguesa, que destaca por sostener una mayor independencia de formas frente a las otras, que sufrieron mayores influencias extranjeras y cuyos autores fueron eclipsados por la figura de Alfonso X, Rey de Castilla y León.

Inspirado autor de Cantigas en Loor de Sanat María, que se conservan en la Biblioteca Nacional de España y otros dos en el Monasterio de Escurialense, entre otros méritos se le debe, el haber fundado una cátedra de música en la Universidad de Salamanca.

En Italia se distinguieron como trovadores, el Rey de Sicilia Federico II y mantuano de Sordello que inspiró a Dante, al bellísimo canto de VI del purgatorio.

Los trovadores alemanes recibieron el nombre de Minnesanger ( cantores del amor ), organizaron grandes torneos de canto y un famoso concurso en el año de 1207, fue el punto culminante de este arte musical al servicio de la mujer, encontrando gente de la nobleza, entre ellos a los Minnessinger artesanos, todos ellos aficionados a la música, surgieron los Meistersinger o Maestros cantores, una de las figuras importantes fue Hanas Sanchs, zapatero de Nurembreg (XVI).

SEGRELES

El nombre ” Segreles ” es exclusivo de la lírica, Galaico – portuguesa, eran escuderos o hidalgos de última clase, señores a juglarados, que recorrían las cortes aceptando paga por su arte, mezcla de la dignidad y la inventiva del trovador con la habilidad y las costumbres airadas del juglar.

El ” Segrel “, ocupaba un escalón superior al juglar, pues mientras éste solía ser villano, el Segrel era de la clase de escuderos. No pudiendo aspirar a más, por su falta de bienes, el estado caballeresco, buscaba un modo de vivir en la poesía, viajando de corte en corte o acompañando al monarca a la guerra para distraerle más que para combatir.

SOPISTAS

La Tuna es una institución universitaria de carácter cultural que tiene sus orígenes en las costumbres heredadas de los estudiantes españoles del siglo XIII. ( Siglo de Oro Español ).

En el año 1212 bajo el reinado de Alfonso VIII, se fundó en Palencia el primer ” Studium genérale “. Con el paso del tiempo estos estudios generales dan lugar a las universidades, que eran privilegio de los jóvenes nacidos de noble cuna, pues las carreras eran muy costosas y estaban fuera del alcance de la gente de medianos recursos.

En 1348 cuando subió al trono de España Alfonso X, ” El Sabio “, la Real Academia Española, por orden suya, lanzó una convocatoria a todos los jóvenes que desearan ingresar a alguna universidad para presentar un examen de ciencias y artes. Aquél que lo aprobara estaría becado.

Muchos nobles se sorprendieron porque consideraban inconcebible que gente del populacho se mezclara con hijos de nobles de las más altas esferas.

Para poner remedio a esta nueva situación, la Real Academia decreto que todos los becados llevaran sobre su uniforme una banda de tela con el color de su facultad, ( La Beca ), para poderse distinguir; y aunque de mala gana, la disposición se acató.

Los nobles comenzaron a cerrar sus círculos segregando a los becados. Esto propicio que entre los últimos comenzara a nacer una camaradería con la que no importaba de qué región vinieran, y algo común entre ellos era su aversión por los nobles.

Los jóvenes de todas las condiciones que deseaban estudiar acudieron a solicitar su beca, y empezaron a frecuentar las ciudades universitarias de Santiago, Alcalá de Henares y Salamanca.

Como a veces los becados vivían muy lejos de la universidad, tenían que arrendar un cuarto dentro de la comunidad, pero para pagarlo tenían que dejar de comer, algo inconcebible.

Fue entonces que se reunían varios grupos de muchachos en iguales condiciones y con citarás, tricordios, laudes, flautas y guitarras; recorrían conventos, calles plazas y sobre todo mesones y tabernas, que en vez de darles dinero, les invitaban una botella de jeréz o tintorro, y el tabernero les daba una mezcla de sobras, llamada sopa boba, sin cobrarles nada, gracias a su música, simpatía y picardía.

Debido a esta animosidad fue que, indirectamente, les llamaron SOPISTAS, predecesores de los actuales tunos; otras veces no tenían dinero ni para comprarse el tricornio, ( gorro de tres picos ), ni la capa, por lo que recurrían a algún noble altruista para que les regalara el sombrero y la capa. Entonces se les comenzó a llamar capigorrones y luego, nada más, gorrones.

La primera referencia escrita a los sopistas data del año 1300 y apareció en el ” Liber Constitutionem ” de la Universidad de Lérida, donde se prohibía las rondas nocturnas de los escolares y se condenaba a los rondadores a la pérdida de los instrumentos, pues rompían el silencio y descanso de la ciudad.

La mayoría de las veces, al regresar de cenar, los becados venían alegres y cantadores, por lo que los habitantes del rumbo al escucharlos, echaban cerrojo a puertas y ventanas, escondían a sus hijas y cebaban las pistolas corriendo la voz de alarma: ” ! Ahí vienen los tunantes, ahí viene la Tuna ! “.

Fue en el siglo XVI cuando se formaron las tunas, tal y como hoy las conocemos.

Los sopistas se acogieron a la ” Instrucción para Bachilleres de Pupilos “, dictada en 1538, norma que ofrecía vivienda a los estudiantes que no podían costearla. En ellas no podían mezclarse estudios diferentes y eran dirigidas por los estudiantes más antiguos, a los que se llamaba ” Bachilleres de Pupilos “, pues además debían apoyar en sus estudios a los bobos o estudiantes nuevos.

Así, los pupilos que querían formar parte de las camadas sopistas, se convertían en escuderos de éstos a cambio de que les instruyeran en su arte, lo cual permitía a los sopistas llevar una vida similar a la de los estudiantes ricos.

Los nuevos, debido a su inexperiencia, eran el centro de la broma en las correrías de sus maestros, pero una vez terminado el pupilaje, el nuevo era admitido como uno más.

Algo característico de ellos es que nunca aceptaban dinero, por el contrario, se sentían ofendidos si alguien se los ofrecía. Ellos actuaban por necesidad, para comer, no para ganar dinero. Los nobles no podían dejar de admirar semejante conducta tan caballeresca.

SERENATA

Pero con el paso del tiempo, uno de ellos se enamoró de una muchacha perteneciente a la clase noble, y no teniendo recursos para darle un presente, decidió mostrarle su amor a través de su singular arte: la música.

Acompañado por los tunos, recorrieron la ciudad entonando melodías de singular alegría hasta llegar al balcón de su amada.

Posado bajo la ventana, el enamorado mostraba sin recelo sus sentimientos hacia la joven por medio de canciones, seguido por sus amigos durante todo momento. Sorprendida, la doncella se asomaba al balcón para descubrir a aquel extraño grupo. Y mientras que el estudiante complacía a la dueña de sus sueños con su arte, dejaba volar la imaginación, y sin que el se diera cuenta, ponía las bases de lo que seria una parte muy importante de la noble tradición de la tunería, la serenata. Cuando el silencio predominó el lugar debido al cansancio ocasionado por tan notable labor, la joven decidió mostrarle su aceptación, y de esta manera le obsequio un listón de su vestido, que garantizaba que todos los esfuerzos de este tuno no fueron en vano. Y de esta manera se alejó lleno de esperanza, mostrando que para el amor no existen clases sociales ni barreras impenetrables, solo corazones sinceros.

Pronto, las serenatas se hicieron comunes y la escalada a los balcones se convirtió en algo de rigor dando lugar a incontables rumores sobre las intenciones de los tunos, motivando a los padres de las jóvenes a tomar medidas drásticas.

Cuando la noche llegaba a las casas, los habitantes varones se preparaban para proteger a sus damiselas repeliendo de diversas maneras a los tunos invasores, ya fuera con agua fría, disparos al aire e incluso persiguiéndolos para darles una tunda.

Pero los tunos, bastante astutos, buscaron la manera de evitar estos enfrentamientos sin tener que dejar de visitar a sus amadas, y comenzaron a usar las capas negras para esconderse entre las sombras de las noches. Propiciando a que los llamaran los murciélagos, debido a que podían desaparecer en la obscuridad.

El procedimiento de los estudiantes era bastante peculiar: comenzaban la serenata y cuando los protectores salían a perseguirlos, el enamorado, envuelto con su capa, se agazapaba en el umbral de una puerta para después salir y continuar el cortejo, mientras que los celosos hombres eran alejados por sus compañeros, que con el mismo truco desaparecían sin dejar rastro.

LOS GORRONES (CUCHARA Y TENEDOR)

Los nobles, para cobrar venganza, tuvieron la idea de humillar a los sopistas, invitándolos a tocar en sus fiestas como si fueran sussirvientes, pero la situación se volvió contra ellos; los murciélagos tocaban, cantaban y bailaban la pandereta, y como pago de su actuación se les daba de comer las sobras de la reunión.

Pero pronto los tunos tuvieron la audacia de llevar bajo la capa un tazón, provistos siempre de cuchara y tenedor de madera, lo que les permitía comer en cualquier lugar donde se les presentaba la ocasión; o cuando el anfitrión no los veía, echaban mano y se servían a lo grande. Estos cubiertos de madera eran distintivo de los sopistas, siendo en la actualidad símbolo de todas las Tunas Universitarias.

Luego, mientras los nobles charlaban sobre la buena idea de traer a esos humildes a que los divirtieran, los sopistas se llevaban a las muchachas a los rincones apartados para hablarles de amor; y cuando los familiares se percataban de la ausencia de hijas y gorrones, alarmados comenzaban a buscarlos, para encontrar que la joven tenía una flor entre las manos, y los murciélagos ya habían desaparecido.

Era esta la versión española de un fenómeno generalizado en toda Europa durante la Edad Media y que se conoció con el nombre de Goliardos, los cuales representaban la bohemia universitaria viviendo como juglares y trovadores.

LOS NOVATOS

El periodo de Iniciación

Una de las tradiciones más arraigadas en el mundo de la Estudiantina es el periodo de aprendizaje, que permite a todo el que deseé pertenecer a dicha institución, adquirir la experiencia y el grado de madurez necesarios para sobrevivir a los múltiples avatares que el destino puede depararle.

Esta costumbre viene heredada de los orígenes de la Tuna, jóvenes estudiantes que acudían a la Universidad, y que se ponían en tutela de los ya veteranos para conocer los secretos de la vida universitaria, y adquirir destreza en sus empresas, a cambio de prestarles ayuda en sus menesteres.

En la Antigüedad

Ciertamente, los tratos dados a los recién llegados en los Colegios y Universidades Españoles por parte de sus compañeros eran un tanto especiales:

El recién llegado, se encontraba ante un mundo que no conocía, y un tanto hostil, frente a la alegría del resto de sus compañeros: Ante la magnitud de éstas perspectivas, el recién incorporado se solía acoger a la tutela de algún veterano, que le protegiera de excesos y escarnios, y que le sirviera de guía durante su aprendizaje, tras lo cual, pasaba a formar parte de ese grupo de estudiantes:

El periodo de Aprendizaje

En la actualidad, las cosas ya no son tan graves, y lo que la Tuna ofrece, es una perspectiva ante la vida universitaria más fresca, desenfadada, divertida y sobre todo diferente. Este periodo, en el cual, el recién llegado y aspirante a Tuno suele ser denominado novato, aprendiz, NUEVO, etc., suele durar alrededor de un año, ( dependiendo de las habilidades de dicho novato ), y con él, se pretende que adquiera la suficiente soltura musical y vital para llevar adelante las empresas que como tuno pudiera emprender.

Durante éste periodo, tendrá que pasar por:

Una Prueba de Ingreso: Requisito imprescindible para que cualquier estudiante sea admitido como aprendiz y aceptado como miembro provisional de la Tuna:

Un Viaje de Novatos: En el que tendrá que demostrar prácticamente los conocimientos adquiridos durante su etapa de aprendizaje.

Un Examen Final: Uno de los momentos más importantes de la vida de un tuno, es en el que su Tuna le concede la beca que la distingue y le reconoce como miembro activo, con lo que tiene derecho a gozar de las mismas prebendas que el resto de los Tunos como un veterano más.

NOVATOS DE LA ESTUDIANTINA DE LA UNIVERSIDAD LA SALLE

Arraigada con las tradiciones y con su espíritu innovador retoma esta costumbre de incorporar a los nuevos de manera, un poco distinta al resto de las demás Estudiantinas del mundo.

Al inicio del curso, al no poseer uniforme se le permite asistir a las presentaciones en calidad de observador, para ir aprendiendo todo lo que se pueda de los veteranos con un distintivo de camisa blanca y pantalón negro…

Una vez teniendo en su poder el uniforme, el año de ingreso es una prueba dura y difícil, ya que tienen que estar al mismo nivel que un veterano desde el primer día, tanto con las letras de las canciones y el instrumento que elija para tocar, ya que continuamente el repertorio es renovado, así que se está a la par con nuevos y viejos, éstos a su vez apoyan a los jóvenes pupilos.

Para celebrar esto, se organiza el clásico partido de fútbol donde, como es costumbre, los nuevos pierden por una goliza, celebrada imperdonablemente; ya que al finalizar del partido los veteranos decoran a lo mancebos con brocha y pincel de una forma colorida y artística, por todo el cuerpo como guerreros de una gran batalla pero al final, la bienvenida fraternal.

Para evitar rencores de años, con agresividades que no van con esta noble encomienda de ser tuno, es necesario finalizar el día organizando la gran comida y brindis de bienvenida, en las giras sigue siendo lo más clásico e indispensable de cualquier tuna del mundo, una rica y sabrosa fila india seguido por un calzón chino y la ballenita respectiva.

EMIGRACIÓN DE LA TUNERÍA HACIA AMÉRICA

LA TUNA LLEGA A MÉXICO

Con la llegada de los españoles empezó el intercambio cultural y con las primeras ciudades, la educación floreció por parte del Clero y muy particularmente por los Jesuitas y sus universidades.

En 1538, bajo la advocación del Santo Tomás de Aquino, inaugura la Universidad de Santo Domingo, luego en el Perú se funda el 12 de Mayo de 1551, la Real y Pontificia Universidad Mayor de San Marcos y la Universidad Pontificia de México, que son las más antiguas y por varios siglos las más importantes de América.

Ya que fue creada por Cédula Imperial de Carlos V, que contaba con los mismos privilegios y estatutos de la Universidad de Salamanca. Más tarde Felipe II, por orden Papal, decreta a la Universidad de México como Pontifical y Real de México en 1595. Posteriormente en Guanajuato en el año de 1732, se fundó su Universidad con el nombre de la Santísima Trinidad, y en 1757 la de San Felipe en Santiago de Chile.

También la Tuna cruzó el Atlántico y llegó a América, traída por jóvenes estudiantes emigrantes de la Península Ibérica, y así fue transmitida a los hijos de éstos, ( criollos ), que fueron difundiendo a través de los años por todo el continente y luego por todo el mundo.

La imagen del Tuno no era muy aceptada en algunos medios; particularmente en la Iglesia. Cabe recordar que la Corona Española y la Iglesia Católica ejercían un gran control sobre lo que debería o no ingresar a las colonias, de modo que sólo lo que se consideraba literalmente ” sano “, para los intereses virreinales era admitido en las colonias.

Sin embargo no fue si no hasta finales del siglo XIX, en que aparece la primera Estudiantina emigrada española, llamada ” Fígaro “, fundada en 1878 por Dionisio Granados, llega a América aproximadamente en 1880 en primera instancia a Cuba, Puerto Rico y posteriormente a Veracrúz y a la Ciudad de México aproximadamente por 1881-82, llegando a tierras Chilenas en 1884.

PARA LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

En septiembre de 1961, Tunos, de diferentes facultades de la Universidad de Madrid se reúnen para iniciar una gira en distintos países de América, durante todo un año con el objeto de dar a conocer a la Tuna como institución estudiantil universitaria, que hasta entonces sobrevivía sola y era popular en España. Se creó, a raíz de esta visita, un interés por constituir agrupaciones similares en toda América.

En el caso particular de México se tuvieron varias etapas de formación; una que se vio frenada a finales del siglo XIX, para resurgir posteriormente en los albores del siglo XX. En el centro del país, sobre todo en el bajío guanajuatense, nace de manera formal la tradición de las Estudiantinas que encuentra ecos en las distintas universidades y poblaciones de provincia y en el D.F

Más cerca de la Capital en 1963, se funda la Tuna Universitaria de la Salle de Puebla y dos años después la Tuna de La Salle, ( Ciudad de México ), por un grupo de estudiantes, algunos hijos de españoles, con el firme propósito de iniciar una tradición.

ACTUALIDAD Y PERSPECTIVA TUNA Y ESTUDIANTINA

Son dos palabras sinónimas pero con pequeñas variantes:

Las Tunas son conocidas así como la orquesina formada por estudiantes de Facultad, (Tunos). En México adopta el sinónimo popular de Estudiantina.

Las ” tunas ” eran y siguen siendo agrupaciones pequeñas, a diferencia de las Estudiantinas; las cuales son formadas por un número mayor de integrantes.

En las tunas resalta el sentido bohemio e informal; en las Estudiantinas se enfatiza la dedicación al aspecto académico y a la expresión musical como complemento de una formación integral, aunque no se margina la bohemia, el altruismo musical y el amor al arte.

El fenómeno de las Estudiantinas ha sufrido algunas evoluciones que propician sin lugar a dudas la controversia. Para algunos, la tradición ha sido desplazada por los nuevos ritmos que han desvirtuado su canto típico, para otros vanguardistas, el cambio era lógico; es bueno actualizar los temas y ritmos, inclusive los vestuarios.

Así, en México, hoy existen más de 200 Estudiantinas, algunas formadas hace más de 30 años.

Las llamadas Noches Coloniales han constituido en espacios para la expresión de estos grupos, sobre todo para aquellos que representan alguna institución o centro escolar, en algunos otros lugares de América Latina son conocidos éstos eventos como Bazares o Proms. También los festivales son escenarios perfectos para la reunión de las tunas como lo es el Festival Cervantino de la ciudad de Guanajuato.

Al hablar de la dotación instrumental, las tunas utilizan mandolinas, laudes, bandurrias y guitarras, además de la típica pandereta o pandero, la Estudiantina ha incorporado el acordeón básicamente, en ello se basa su existir, junto con la del bajo, haciendo imprescindible su uso, y de una gama de instrumentos según los temas y aprovechando la tecnología. Por eso no es extraño ver y oír a las Estudiantinas de hoy incorporando sintetizadores, baterías y equipo eléctrico.